La eterna pregunta…. ¿Cuál? ¿la de última tecnología que tiene funciones que ni me imagino, ni necesito y que nunca voy a usar? ¿la que está en oferta? ¿una igual a la que tiene mi mejor amigo? ¿cuál?. La respuesta es sencilla y complicada a la vez: la que necesites..!
Llegan muchos de mis amigos haciéndome esa cuestión. Respondo con otra pregunta: ¿para qué la necesitas? escribir, hacer cotizaciones, ver películas, internet, “chatear” son algunas de las diferentes respuestas que he recibido. La realidad es que para hacer la mayoría de esas actividades, ni siquiera ocupas un procesador poderoso o de última generación. Con uno medianamente nuevo tienes más que suficiente. Analicemos un poco.
Un usuario de oficina requerirá el procesador de palabras, la hoja de cálculo, ocasionalmente hará presentaciones y checará su correo.
El estudiante de secundaria o “prepa” imprimirá trabajos, buscará en la enciclopedia, chacoteará en las salas públicas y si acaso, jugará.
En el comercio, el punto de venta y el control de inventarios serán el fuerte.
Otros profesionistas entre los que se encuentran los diseñadores de publicidad e industriales, junto con los de páginas web o programadores, arquitectos e ingenieros son caso completamente distinto. Su enfoque visual los obliga a tener lo último disponible de la tecnología, ya que los programas que usan requieren demasiados procesos matemáticos. Imaginemos a un arquitecto trabajando en autocad donde requiere hacer una simulación 3D de una maqueta que va a entregar a un cliente para un proyecto de una casa, un edificio o una nave industrial. Se consideran las instalaciones sanitarias, hidráulicas y eléctricas. El hacer la simulación en una computadora mediana tardaría una cantidad de tiempo realmente desesperante.
Un vendedor foráneo necesitará estar conectado a la matriz para hacer pedidos, responder consultas, quejas. Tendrá que conectarse en diferentes lugares a Internet para hacer su trabajo. Necesita una portátil.
Un estudiante de profesional o posgrado requerirá reunirse con sus compañeros a hacer trabajos en equipo en diversos lugares. Portátil es la solución.
Con este somero recuento deducimos que la mayoría de las veces la potencia del procesador no es necesaria para muchos de los usuarios, sino para profesiones específicas.
Por otro lado, al tener una computadora de última generación nos aseguramos de encontrar en el mercado actualizaciones y piezas disponibles fácilmente, contrario a lo que pasa cuando tenemos un computadora viejita.
En lo personal tengo una medida para la edad de las computadoras (jeje así como algunas personas tienen el factor de 7 para determinar en comparativa con los humanos la edad de los perros) yo lo multiplico por 15; esto es: cada año que pasamos con una computadora es aproximadamente 15 de una persona, de tal manera que al cumplir 3 años con ella, en realidad estamos ante un artefacto madurito al que empieza a dolerle una que otra cosa. También comienzan a escasear los componentes. Contrario a los que piensan muchos, las piezas para maquinas antiguas son costosas y difíciles de conseguir. Si tienes suerte de encontrarlos estarán a precio de piezas para autos de colección.
Aquí valdría otro análisis acerca de la ética de los fabricantes de piezas y de software de crearte la necesidad de tener lo último disponible y hacerte la vida imposible con lo “viejito”. Consideremos que si no fuera así, ellos no tendrían trabajo ni dinero; somos parte integral de la maquinaria económica que hace al mundo rodar.
miércoles, 18 de abril de 2007
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1 comentario:
Felicidades
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